Exposiciones

The Way Things Go

  • 14 julio - 10 septiembre 201114/07/11
  • Carlos Bunga. Artifact II, 2010
  • Carlos Bunga. Untitled, model #32, 2007
  • Carlos Bunga. Home plans, 2010
  • Carlos Bunga. Aerial Archaeology, 2010
  • Carlos Bunga. Geologic Time, 2010
  • Carlos Bunga. Gentrificación, 2010
  • Carlos Bunga. Artifact I, 2010
  • Pedro Barateiro. A Raiz da Boca (lápis, cadeira), 2009
  • Pedro Barateiro. A Raiz da Boca, 2009
  • Pedro Barateiro. A Raiz da Boca (cadeira, raiz), 2009
  • Pedro Barateiro. A Raiz da Boca (lápis), 2009
  • Pedro Barateiro. A Raiz da Boca (cadeira, raiz, escultura de barro, lombada de livro), 2009
  • Pedro Barateiro.  A perspectiva do Espectador – Portagem, 2010
  • Pedro Barateiro. A perspectiva do Espectador – Ruina, 2010
  • Pedro Barateiro. A perspectiva do Espectador – Mozambique II, 2010
  • Pedro Barateiro. Sin título,2011

Pedro Barateiro | Carlos Bunga

Comisariado por Mónica Álvarez Careaga


THE WAY THINGS GO

En su video “The Way Things Go” (1987) los artistas suizos Peter Fischli y David Weiss tomaban objetos de uso cotidiano para explorar los efectos visuales que se producen a partir de su evolución, más o menos controlada. En el film las cosas avanzan, ruedan, se incendian, superan obstáculos… y continúan.
Esta irónica y divertida crítica sobre la cotidianidad plantea de forma sutil la naturaleza de la obra de arte y puede servir como metáfora sobre la vida social, sobre las relaciones desequilibradas y los estados inestables, los encuentros casuales y las colisiones de intereses que constituyen la precariedad de lo cotidiano.
La precariedad se ha convertido en una de las características de la sociedad contemporánea, una precariedad que fragiliza todo, que implica ausencia de compromiso y multiplica el sufrimiento, la incertidumbre, la desconfianza, la angustia existencial, en suma.
Sujetos como estamos la mayoría a eventualidades de todo tipo -desde las decisiones arbitrarias de algunos líderes políticos y financieros hasta las catástrofes naturales y tecnológicas que comunican los medios- la incógnita y lo imponderable se constituyen en temas centrales de un arte potencialmente significativo.
Sobre estos ejes temáticos se plantea la exposición “The Way Things Go”, construida a partir del trabajo de dos artistas portugueses pertenecientes a la misma generación, sólo un poco mayores que esa geração à rasca, que ha mostrado recientemente su descontento con un sistema económico y social tantas veces excluyente. Se trata de Pedro Barateiro (Almada, 1979) y Carlos Bunga (Oporto, 1976), cuyos dispositivos artísticos, instalativos o fotográficos, establecen sorprendentes equilibrios entre los objetos y su entorno, entre sus significados habituales y las asociaciones de sentido que desatan. Ambos formulan sus discursos a partir de constructos derivados del mobiliario y la arquitectura, los objetos y la cuestión espacial.
Pedro Barateiro presenta su modo operativo multifactorial a partir de una instalación realizada ex profeso y dos series fotográficas: “A raiz da boca”, 2009 y “A perspectiva do Espectador”, 2010. Aunque resueltas ambas finalmente como fotografías, los procesos creativos que utilizan son diferentes. “A raiz da boca” propone una suerte de staged sculptures que dispone objetos diversos en buscados equilibrios sobre una silla para destacar ideas de fragilidad y momentaneidad. No es circunstancial el que estos objetos enfrenten naturaleza (un fragmento de la raíz de un árbol) y cultura (un lapicero). “A perspectiva do Espectador”, la segunda de las series, reutiliza imágenes de archivo y las muestra arrugadas como el papel desechado en el que empezamos a escribir un discurso imposible. Mozambique, la antigua colonia portuguesa en África, es expoliada y luego exhibida.
La obra de Carlos Bunga incide igualmente sobre las ideas de decadencia, crisis y destrucción. Las precarias estructuras de cartón que constituyen las piezas principales de su trabajo “Geologic Time”, 2010, nos hablan de la huella de una sociedad remota que ha colapsado, y sus trazas se guardan en las heridas del territorio. El plano de las casas, las estructuras principales de una ciudad aparecen reproducidas en maquetas de cartón que retoman la estética de una excavación arqueológica estudiada y estabilizada, petrificada a la espera de un proceso de gentrification que no llegará a producirse. Las ficticias fotografías aéreas documentan la huella de lo construido, los cimientos en el suelo de una civilización periclitada.
Capacidad de adaptación y precariedad son las ideas que se desprenden de las pequeñas esculturas de cartón sobre banquetas o mesitas tituladas por Bunga “Untitled, model”, 2007 – 2008. Recuerdan funcionalmente las habitaciones palafíticas como las que aún se encuentran en lugares poco occidentalizados, Camboya, Nueva Guinea, la cuenca del Orinoco… o quizás se trata solamente de pedestales escultóricos. Una de estas obras ha volcado. Aparece ante nosotros en una esquina, víctima de un accidente, desequilibrada pero no destruida.
Peter Fischli dijo a propósito de la serie de fotografías de 1984 titulada “Equilibres / Quiet Afternoon”: Descubrimos que podíamos dejar toda decisión formal al equilibrio. Aparentemente, no había una mejor o peor manera de hacerlo, sólo la manera correcta.

Mónica Álvarez Careaga

Agradecimientos:
Colección Carlos Vallejo
Pedro Cera
Elba Benítez
Gregoria Prior


Dos artistas portugueses – Barateiro y Bunga – en la galería Nuble. InfoENPUNTO17.07.2011

Pedro Barateiro y Carlos Bunga en galería Nuble. Plataforma de Arte Contemporáneo 11.07.2011

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